¿Qué es un Certificado SSL y por qué tu sitio web debe tener uno?
El certificado SSL, es un requisito esencial para todos los sitios web en la actualidad. Si tu negocio depende de la venta de productos en línea (e-commerce) o está dentro de tus planes trasladar tu tienda al plano digital, ¡este artículo es para ti!
El SSL (Secure Socket Layer, por sus siglas en inglés) es un protocolo/sistema que garantiza, nada más y nada menos, que la seguridad de la información suministrada por tus clientes. Este protocolo permite, entre muchas cosas que los datos de tus clientes viajen de manera segura (encriptada). Esto con el fin de evitar robos de datos sensibles (por ejemplo: datos bancarios) o ataques cibernéticos.
Como ya hemos dicho antes, en la web –sobre todo en el ámbito del comercio en línea-, el mundo inicia y muere en la seguridad y en la confianza que puedas proporcionar a tus clientes. Mientras generes una buena experiencia de compra, de la cual la seguridad de tus datos bancarios es una buena parte. No solo mejorarás la relación con tus clientes, sino que estos volverán a tu tienda y te recomendarán más a sus conocidos. Lo que es igual a más clientes, mayor reputación y mayores beneficios económicos.
Beneficios del SSL
- Privacidad de la Información. El protocolo SSL encripta la información, esto quiere decir, si en caso de ser interceptada, el hacker no podrá leerla.
- Transacciones seguras. Garantizas una mejor experiencia de compra y venta al proteger la información y datos de tus clientes.
- Mejoras el posicionamiento de tu sitio web. Aparecerás más alto en los resultados de los motores de búsqueda (Google, le da mayor valoración a los sitios web con certificados SSL).
- Confianza y satisfacción de tus clientes. Estos son puntos para tu marca.
¿Cómo sé si un sitio web es seguro?
¡Muy fácil! Google te advierte cuando un sitio web es seguro o no. ¿Han visto un chulito verde que aparece al lado del resultado de búsqueda con la leyenda “seguro”? Esto quiere decir que un sitio web, es bueno…seguro. Igualmente, en la barra de navegación (donde escribimos la dirección web) si aparece un candado al lado izquierdo, con las palabras «Es seguro«, es indicativo de que el sitio posee un certificado SSL.
![]()
¿Cómo se obtiene un certificado SSL?
No es difícil, solo que no es gratis ya que debe ser comprado. Este servicio suele venir incluido en algunas compañías que ofrecen hospedaje para sitios. Sin embargo, pregunta antes de realizar tu compra.
¿Quiénes pueden otorgar los certificados SSL?
Solo algunas compañías son reconocidas por la mayoría de los motores de búsqueda. Symantec (ex Verisign), Thawte, Geotrust, RapidSSL son algunas de las más respetadas.
¿Debo tener un certificado SSL?
Esta respuesta es fácil y corta: Sí, si quieres tener un sitio web respetado y que pueda tener tráfico, no dudes en invertir en uno. Repetimos: la confianza es lo más importante.
__
La seguridad es un valor importante para tu empresa y su bien más valioso: sus clientes. Si necesitas asesoramiento, en Ideas Magenta te podemos ayudar durante todo el proceso para que tu sitio web sea seguro, de fácil navegación, diseño moderno y acorde a las necesidades de tu empresa.
E-commerce: 7 errores que debes evitar para tener éxito con tu negocio
Los negocios e-commerce están creciendo y, para el 2018 se espera que esa tendencia continúe en ascenso. En la entrada anterior, hablamos sobre por qué los e-commerce son una buena opción como modelo de negocio. Observemos estas cifras:

Sin embargo, porque sea un modelo lucrativo y de vanguardia, no es sinónimo de facilidad.
Son muchos los problemas que aún se están sorteando con este tipo de plataformas comerciales. Pero, si estás convencido de que este es el paso que debes dar para que tu empresa evolucione, aquí les damos algunas recomendaciones que deben tener en cuenta antes de empezar a trabajar.
Un e-commerce, es mucho trabajo
Sí, a veces subestimamos lo complicado que puede ser armar un catálogo o una tienda en línea. Si quieres hacer el trabajo bien, los sitios e-commerce necesitan constante mantenimiento, atención y esfuerzo para hacerlo crecer.
Desde estar pendiente del inventario hasta responder las preguntas que realicen los usuarios, es necesario asumir que debes estar allí, de la misma manera que lo estarías si tu negocio fuera una tienda en un centro comercial.
Necesitas paciencia, personas que se dediquen a subir o bajar inventarios, responder los comentarios, redactar los textos y las descripciones de los productos para que sean captados por los motores de búsqueda (el famoso SEO) y atención al cliente. Porque sea un negocio en línea, no quiere decir que sea “pasivo” y que genere dinero con solo existir.
No tienes un plan de negocio
Con este punto no queremos enredarlos mucho pero, sí es de suma importancia saber por qué y para qué quieren tener este tipo de negocio. Es decir, ¿es realmente necesario? Para que un e-commerce comience con buen pie, es necesario responder a las siguientes preguntas:
- ¿Tus productos se venderán mejor en o fuera de línea?
- ¿Sabes si tus clientes comprarían en línea?
- ¿Cómo es tu cliente? ¿Satisfaces una necesidad? ¿Ofreces una solución a tus clientes que otro negocio no?
- ¿Cuál es tu competencia directa e indirecta?
- ¿Tus precios son competitivos?
Todo esto forma parte del examen que tienes que hacerte previo a embarcarte en un negocio de cualquier tipo. Porque, el hecho de que esté de moda, no quiere decir que es el modelo adecuado para tu producto o servicio.
No apuestas por el móvil
Cada día que pasa el teléfono móvil se va apoderando como el dispositivo que más omnipotente de nuestras vidas. Con el comercio en línea, la tendencia no es distinta. Si bien, las ventas netas en teléfono no superan las realizadas en computadores de escritorio, es porque aún estamos en una época de transición. Pero, poco a poco nos iremos acostumbrado y cuando menos lo esperemos, el móvil será el medio más común para realizar compras online. Es solo cuestión de tiempo.

No promocionas tu negocio
Lo que no se promociona, no se conoce. O, al menos, se conoce poco. Es importante que a través de tus redes sociales, en tu sitio web o a los subscriptores de tu boletín informativo, les hagas saber que ahora pueden adquirir tus productos o servicios vía online.
Invítalos, ofrece descuentos y si eso se sale de tu presupuesto, al menos notifícales antes que a todo el mundo sobre el lanzamiento de un producto nuevo o promoción especial. La lealtad y la confianza se crean con estos pequeños detalles.
Descuidas tu sitio web
Un sitio web con un diseño moderno, limpio y de fácil navegación (User friendly) es ESENCIAL para ganar la confianza del comprador. Si no muestras bien tus productos, con todos los detalles, con fotografías limpias, desde diferentes ángulos, no te estás vendiendo bien.
A ver, debemos recordar que las pantallas de nuestros ordenadores o teléfonos aún significan una barrera para otros sentidos que normalmente empleamos cuando compramos: el tacto, el olor. Solo tenemos la vista y como dice el refrán, “no todo es lo que parece”.
No eres claro desde el principio
Transparencia, confianza. En la web, -especialmente, con las actividades que involucran compra y venta- todo gira alrededor de esas palabras ¿No te ha sucedido que cuando vas a comprar ves un precio pero, al momento de agregar los datos de tu tarjeta, el precio es otro?
Claro, la tienda se olvidó mágicamente de agregar el precio del envío, del paquete, de la etiqueta que van encima, etc., etc., cuestión que no dejan claro desde el principio.
Estos gestos, aunque no lo creas hacen la diferencia. El usuario tiene un número en mente, y cuando llegan a esta etapa y sucede algo como esto, rompes su ilusión y, de una manera le molestas. No fuiste claro. Él/ella se siente engañado y probablemente, no vuelva a comprar.
Complicas el proceso de compra
Llenar miles de formularios, condiciones, conectar con una cuenta de red social y luego con otra e infinidad de pasos para hacer algo que, en teoría debería ser sencillo, es uno de los besos de la muerte del e-commerce.
Si complicas el proceso de compras, sucede lo siguiente:
- Generas desconfianza: ¿Para qué quieres tanta información? Volver sobre el punto anterior.
- Quitas tiempo: El tiempo es un recurso escaso. El usuario quiere todo ya. No tiene tiempo. Tiene miles de cosas que hacer. Su atención es corta. Necesitas concretar. Llenar miles de formularios, no ayuda para nada. Excepto en dejar ir a tu cliente.
Si quieres evitar cualquiera de estos estados, lo mejor es asesorarte. Diseña el recorrido que debe realizar tu cliente para que la compra sea fácil y fluida de principio a fin.
Y, si no sabes por dónde empezar, en Magenta te podemos ayudar con todo el proceso de principio a fin. Puedes visitar nuestra sección de ‘Servicios’ y conocer todo lo que podemos hacer por ti.
¿QUÉ DEBO HACER SI QUIERO EMPEZAR MI SITIO WEB?
Hoy día, para una empresa novel o consolidada, no tener un sitio web o presencia alguna en el mundo digital es casi o igual a no existir. Punto. ¿Por qué? Con las tecnologías de la comunicación, y si leyeron nuestra publicación anterior acerca de los micro-momentos, los usuarios cuando quieren localizar algo, lo primero que hacen es dirigirse a un motor de búsqueda, teclear las palabras sobre lo que necesitan y encontrar lo que desean. Esos instantes son valiosísimos actualmente porque pueden marcar la diferencia entre ganar o perder un cliente. Ahora la pregunta, ¿Que necesito para empezar mi sitio web?
Una vez superada esta etapa y has decidido sumergirte en la web, la siguiente montaña a conquistar es empezar, pero si no tienes idea por dónde empezar, aquí te damos algunos consejos y conceptos que debes tener en cuenta cuando quieras empezar a construir tu sitio web.
Un sitio web no es lo mismo que una página web
Un sitio web es una compilación o colección de páginas web relacionadas entre sí y con un dominio web común. Veámoslo así: una página web es solo una página de un libro, el sitio web, es el libro completo.
Debes tener un dominio y un hosting
Este es uno de los aspectos que más se presta para confusión.
Un dominio es el nombre del sitio web. Es único. Es similar a una partida de nacimiento. Cuando compras un dominio, estás adquiriendo una identidad que ninguna otra persona o empresa tiene derecho a tener en la web. El nombre del dominio, puede facilitar o dificultar que tus clientes puedan encontrar e identificar tu sitio web. Es el www.EsteEsElNombreDeTuNegocio.com
El hosting es el hospedaje, el hogar que el sitio va a tener dentro de la web. Cuando compras un hosting, adquieres un espacio en un servidor que permite mantener el sitio web en línea 24/7. ¿Qué es el servidor? Es una computadora donde se almacena la información de tu sitio.
A tener en cuenta:
- Dependiendo de las necesidades de tu negocio (tienda en línea, blog, presencia en línea) va a variar el espacio/memoria que requieras en el servidor. Esto influye en los costos.
- Es buena idea comprar el dominio por varios años (5-6 años). Los motores de búsqueda como Google, valoran con mayor puntuación los dominios que se hayan comprado por bastante tiempo, a diferencia de los que fueron adquiridos por un año.
Invierte en una plantilla para tu sitio.
Las plantillas web que son la base de los diseños de los sitios son precisamente eso: bases sobre los cuales los diseñadores construyen el sitio web. Desde la disposición de las columnas, los banners, las imágenes y los textos dependen de este elemento. En la web hay miles de plantillas gratis, sin embargo estas suelen ser limitadas en sus funcionalidades. Las plantillas pagas, si bien requieren inversión de dinero, valen la pena porque se pueden adaptar a tus necesidades.
Crear el contenido
La fuente que enriquece los sitios web es el contenido. ¿Qué se considera contenido? Todo. Fotos, artículos de blog, guías descargables, vídeos y demás. Pero, para crear el contenido, es importante tener una idea bastante clara de lo que necesitas. Por ejemplo: para un sitio web con una tienda virtual, es imprescindible tener las imágenes de los productos, la descripción, las tallas y los precios. Si tienes un sitio web cuyo objetivo es más hacia la construcción de marca, la historia de la empresa, las direcciones, la descripción de los servicios y un portafolio es un buen punto de partida. Pero, es necesario tener una idea clara de la disposición del contenido y explicar esto a los encargados de la construcción del sitio web.
¿QUÉ SON LOS MICRO-MOMENTOS?
¿Han oído hablar de los Micro-Momentos? Probablemente este término sea un poco extraño sin embargo, los micro-momentos -al menos, según Google-, están presentes todos los días y se han convertido en algo…casi natural.
Pensemos: cuando se les ocurre buscar la dirección de un restaurant al que quieren ir, o desean conocer las características de ese teléfono móvil que tanto quieren comprar, si lo piensan detenidamente, ¿qué es lo primero que hacen? Existe una gran probabilidad de que inmediatamente hayan consultado esa información en un buscador como Google, Yahoo o Bing y, lo hayan hecho desde su teléfono inteligente.
¿Les suena familiar? Esos momentos que se caracterizan por ser fugaces y repentinos, en el cual se juntan el deseo de compra y la necesidad inmediata de satisfacer esa necesidad de información, es lo que se denomina como un micro-momento: un instante fugaz, en el cual el usuario revisa su smartphone para buscar información y dar solución a una necesidad específica.
¿No sería bastante oportuno que, cuando un usuario indague sobre determinada información, sea tu negocio el que le provea la solución que tanto necesita? He ahí el quid de la cuestión: es de suma importancia para las marcas “estar ahí”, en los momentos que importan.
¿Por qué son importantes los micro-momentos?
Según las investigaciones de Google – que por cierto, son los inventores del término-, estos instantes:
- pueden moldear y contribuir a la decisión final de compra.
- permiten a los usuarios tomar mejores decisiones. Estas pueden verse traducidas en lealtad a la marca por el simple hecho de haber hecho todo “más fácil”.
Los micro-momentos son un fenómeno relativamente nuevo. Son consecuencia de la masificación de los teléfonos móviles y las tecnologías de la información. No obstante, para sondear bien el ámbito de los micro-momentos, es imprescindible estar un paso delante de los consumidores, e identificar sus necesidades antes que ellos mismos. A su vez, esto implica:
- Conocimiento profundo y detallado de los clientes y,
- acompañarlos durante todo el proceso: desde el surgimiento de la necesidad, hasta la adquisición del producto (Costumer Journey).
Estrategias para aprovechar los micro-momentos
- Está presente. Con eso nos referimos a estar por los canales donde esté tu cliente potencial.
- Sé útil. Comprométete a ayudar a satisfacer la necesidad de tu cliente.
- Sé rápido. Ofrece experiencias rápidas y relevantes. Elimina pasos. Construye sitios web y aplicaciones que carguen con mayor velocidad.
- Sé omnicanal. Vincula las experiencias fuera de la línea con las experiencias en línea para aumentar el valor de las mismas.
- Conoce a tu cliente. Integra un mejor conocimiento de los consumidores para brindar experiencias personalizadas.
Los micro-momentos, en primera instancia, son un poco difícil de entender. Pero, son un enfoque novedoso desde el cual podemos plantear futuras estrategias de mercadeo para nuestros clientes. ¿Qué opinan?
